Guía de uso
Cómo se testea
El procedimiento completo: qué necesitás, cómo se hace y cómo se lee el color.
Antes de empezar
Necesitás tres cosas además del kit. Ninguna es cara y las tres cambian el resultado.
Se recomienda usar guantes durante todo el procedimiento. No todos los materiales sirven para todos los reactivos: en la ficha de cada kit está indicado cuál corresponde.
Cerámica, vidrio o acero, con buena ventilación. Nunca madera, tela ni la mesada de la cocina donde después vas a comer.
La luz cálida de un living, o la de un boliche, te cambian el tono y arruinan la comparación. Se recomienda también protección ocular.
Los cuatro pasos
Guantes puestos, superficie no porosa, luz blanca y la tabla de colores de la caja a mano. El paso que más resultados arruina es el cuarto, y se arruina por no tener todo listo antes.
La ampolla de vidrio trae el reactivo adentro. Usá el quebrador y hacelo sobre la superficie, nunca sobre tu mano.
Unos pocos miligramos alcanzan: raspaduras de comprimido o unas migas de polvo. Si es papel secante, aproximadamente un octavo del cuadrado. Si es líquido, una o dos gotas.
Más muestra no da un resultado más claro. Da un resultado saturado, más difícil de leer, y desperdicia reactivo.
Acá se pierde la mayoría de los resultados. Tres reglas:
Leelo en los primeros segundos. El color vira rápido y después se degrada hacia marrones y negros que no significan nada.
Con luz blanca intensa y sobre fondo blanco.
Compará contra la tabla que viene en la caja, no contra una foto de internet ni contra tu memoria de la última vez.
Un minuto después el color ya se degradó. Si no lo leíste en el momento, ese test se perdió.
Cómo interpretar lo que ves
El color te dice qué familia de compuestos hay. No te dice cuánto, ni qué más hay en la muestra.
Cuando hay dos sustancias mezcladas, el color más intenso tapa al otro. Un positivo nítido de lo que esperabas puede estar escondiendo el resto. Por eso varios kits se usan de a pares: uno identifica, otro descarta.
Un negativo no prueba ausencia. Puede ser que la sustancia esté por debajo del umbral de detección, o que el reactivo esté vencido o mal guardado.
Cuándo el reactivo te miente
Los reactivos ácidos se degradan con luz y calor. Un frasco guardado en un lugar cálido o expuesto al sol da colores apagados, o directamente ninguno, y eso se lee como negativo cuando en realidad es un reactivo muerto.
Guardalos en un lugar fresco, oscuro y seco. Uno de los kits necesita heladera; está aclarado en su ficha.
Testear reduce incertidumbre. No la elimina. Un resultado, positivo o negativo, nunca indica que una sustancia sea apta para el consumo.
Ya sabés cómo se lee un resultado
El catálogo está ordenado por sustancia. En cada ficha figura qué detecta ese reactivo, qué no detecta y contra qué tabla se compara el color.